Torrijas de vino

La Cuaresma es un periodo en el que las tradiciones se hacen presentes, en todos los ámbitos. Desde lo religioso, pasando por lo social y finalizando por la gastronomía. Esta, tan particular en este periodo, encuentra su máxima expresión en la repostería, donde las torrijas son las verdaderas reinas.

La elección de los ingredientes es la primera tarea: no vale cualquier pan, ni cualquier aceite para freírlas. Hay tantas formas de elaborarlas como casas donde se cocinan estas delicias culinarias. Hoy traemos la manera en la que las hacen nuestros amigos de la Confitería La Campana, fritas con Aceite 1881.

Los maestros pasteleros de esta singular y tradicional confitería tienen claro que la salmuera previa a su fritura es esencial para la elaboración de este manjar cuaresmal, pues le aporta al pan un toque único. Si a ello le sumamos un almíbar con el 50% de miel, estamos hablando de una repostería de tal altura que se convierte en imprescindible en estos días.

Ingredientes
  • Pan
  • Aceite 1881
  • Miel
  • Vino blanco
  • Agua
  • Sal

Dificultad: facil

Tiempo 1 hora

Comensales: 4 personas

Elaboración
  1. Elige un pan especial para torrijas. Debe tener cuerpo y elasticidad. Corta las rebanadas de un centímetro y medio de grosor, máximo dos.
  2. En un recipiente hondo, añade el agua, el vino y un poco de sal para realzar su sabor. Una vez se empapen las rebanadas, sácalas y deja macerar el pan durante 24 horas.
  3. Pasado el tiempo necesario, calienta una generosa cantidad de Aceite 1881 a 160º y fríe las torrijas hasta que se doren.
  4. Prepara un almíbar con agua y miel, a partes iguales.
  5. Introduce las torrijas en él y deja empapar durante unos minutos para que el almíbar impregne el pan por completo.
  6. Deja escurrir y atemperar.
  7. Cuando estén frías, pasa un pincel con miel por las torrijas y a degustar.